Faltan dos semanas para las vacaciones en la playa y te planteas pasar la cuchilla por las piernas. Pero alguien te advierte: “Si te afeitas, luego sale más fuerte y más negro”.

Es un mito: afeitarse no hace que el pelo salga más fuerte, más oscuro ni más rápido. La cuchilla corta el pelo en la superficie y no toca la raíz, que es la que decide cómo crece.

Un experimento de hace casi un siglo

Esta duda es tan antigua que ya se estudió en 1928. Los investigadores compararon el pelo que volvía a crecer después de afeitar con el que no se había tocado y no encontraron diferencias en grosor, color ni velocidad de crecimiento. Estudios posteriores llegaron a la misma conclusión, como recoge la Universidad de Texas en Austin.

La raíz manda, la cuchilla no

Cada pelo nace en un folículo, debajo de la piel. Ahí es donde se decide su grosor, su color y lo rápido que crece. La cuchilla solo corta la parte que asoma por fuera, como cuando cortas el césped: la hierba vuelve a crecer igual, porque las raíces siguen intactas.

Por qué parece más grueso

El mito tiene su lógica, porque el efecto se nota. La explicación está en la punta:

Pelo sin afeitar Pelo que vuelve a crecer tras afeitar
La punta es fina, se va estrechando La punta es roma, cortada en recto
Al tocarlo se nota suave Al tocarlo se nota áspero, “pincha”
Lleva tiempo al sol y se ha aclarado Es nuevo y aún no se ha aclarado
Es largo y se tumba sobre la piel Es corto y sale de frente

Por eso parece más grueso y oscuro, aunque sea exactamente el mismo pelo.

Piernas dentro del agua de una piscina
Foto de Anelya Okapova en Unsplash

Cuchilla, cera o láser: qué hace cada una

  • Cuchilla: corta en la superficie. Rápido y barato, pero el pelo vuelve a verse en uno o dos días.
  • Cera o depiladora: arrancan el pelo de raíz. Tarda más en volver a verse.
  • Láser: actúa sobre el folículo. Lo realiza un profesional sanitario o un centro autorizado.

Lo que sí puede cambiar el vello son las hormonas, la edad y la genética. Si notas que te sale vello de repente en zonas donde antes no tenías, coméntalo con tu médico.

Así que puedes afeitarte tranquilo: el pelo no volverá con más fuerza. Y si el próximo plan es la montaña en invierno, mira si de verdad perdemos el calor por la cabeza. Otros dos mitos de casa que merece la pena revisar: si leer con poca luz estropea la vista y si crujirse los dedos da artritis.

Otro mito sobre el pelo y las uñas que circula desde hace décadas: ¿siguen creciendo después de morir?.