Enero en Burgos o en Soria, cero grados a primera hora. Alguien en casa te persigue con el gorro: “¡Póntelo, que el calor se escapa por la cabeza!”.

Es un mito: no perdemos la mayor parte del calor por la cabeza. La cabeza pierde calor como cualquier otra parte del cuerpo que vaya descubierta. Así lo concluyeron dos médicos de la Universidad de Indiana, Rachel Vreeman y Aaron Carroll, en un artículo sobre mitos médicos publicado en la revista BMJ en 2008 (Scientific American).

Un experimento con trampa

El mito viene de unas pruebas militares estadounidenses en las que se exponía al frío a voluntarios vestidos con trajes de abrigo para el Ártico. El problema: la cabeza era lo único que no estaba cubierto.

Claro, casi todo el calor se perdía por la cabeza, porque era la única salida. Es como abrir una sola ventana en una casa cerrada y concluir que por esa ventana se va todo el aire.

Lo que dicen los números

Según Vreeman y Carroll, si esas mismas personas hubieran hecho la prueba solo en bañador, habrían perdido no más de un 10 % del calor por la cabeza (BMJ). Es decir, aproximadamente lo que le toca por su tamaño respecto al resto del cuerpo.

Por qué el gorro sí se nota

Que el mito sea falso no quiere decir que el gorro no sirva. La cara, la cabeza y el cuello son zonas muy sensibles a la temperatura. Cuando las cubres, la sensación de abrigo mejora mucho, aunque el calor que ahorras sea proporcional a la superficie que tapas.

Mujer abrigada con gorro y bufanda en la nieve
Foto de Altansukh E en Unsplash

Tu plan para abrigarte de verdad

Capa Para qué sirve Ejemplo
Interior Alejar el sudor de la piel Camiseta térmica, no de algodón si vas a moverte
Intermedia Guardar el calor Forro polar o jersey de lana
Exterior Frenar el viento y la lluvia Abrigo o chaqueta cortavientos
Extremidades Evitar que se enfríen las zonas pequeñas Gorro, guantes, bufanda y calcetines gruesos

Si alguien ha estado mucho rato al frío y tiembla sin parar, está confuso o muy somnoliento, o tiene la piel muy pálida y fría, llama al 112: puede ser una hipotermia.

La próxima vez que salgas con frío, piensa en capas y no solo en el gorro. Y como el cuerpo también necesita agua en invierno, lee cuánta agua hay que beber al día. Y antes de la próxima escapada, repasa otros dos mitos: el del pelo que sale más fuerte y el del corte de digestión.

Y si en casa te decían que no salieras con el pelo mojado, mira si el pelo mojado te resfría de verdad.