Una tostada de pan con tomate, un buen chorro de aceite de oliva y un café. Es el desayuno de media España. Y es posible que, además de estar bueno, le haga algún favor a tu cerebro.

Dos estudios apuntan en esa dirección: un ensayo español relacionó la dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra con una mejor memoria en personas mayores, y un estudio de Harvard asoció tomar algo más de media cucharada sopera al día con menos muertes por demencia. Son resultados prometedores, pero no convierten el aceite en un remedio.

Qué tiene el aceite de oliva virgen extra

El aceite de oliva virgen extra (AOVE) se obtiene solo de aceitunas, por medios mecánicos. Destaca por:

  • Su grasa principal, el ácido oleico, una grasa monoinsaturada.
  • Los polifenoles, compuestos de la aceituna que se estudian por su papel frente a la inflamación y la oxidación.
  • La vitamina E.

El estudio PREDIMED y la memoria

Dentro del gran estudio PREDIMED, un equipo del Hospital Clínic de Barcelona siguió durante unos cuatro años a 447 personas mayores sin problemas de memoria pero con alto riesgo cardiovascular (Hospital Clínic).

Quienes siguieron una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra o con frutos secos mantuvieron o mejoraron un poco sus resultados en pruebas de memoria y atención. En cambio, el grupo con dieta baja en grasa empeoró. Se publicó en 2015 en JAMA Internal Medicine.

Olivar con olivos centenarios
Foto de Flor Saurina en Unsplash

Harvard y la demencia

En 2024, investigadores de la Universidad de Harvard analizaron datos de más de 90.000 personas de Estados Unidos seguidas durante 28 años. Quienes tomaban al menos 7 gramos de aceite de oliva al día, algo más de media cucharada sopera, tuvieron un 28 % menos de riesgo de morir por demencia que quienes casi nunca lo tomaban (Harvard).

Un detalle útil: cambiar la margarina o la mayonesa por aceite de oliva se asoció con menos riesgo. Es un estudio de observación, así que muestra una relación, no prueba que el aceite sea la causa.

Cuánto y cómo tomarlo

Momento Idea sencilla
Desayuno Pan con tomate y un chorrito de aceite en vez de mantequilla o margarina
Comida Aliña la ensalada y las verduras con aceite de oliva virgen extra
Cena Cocina a la plancha o al horno con aceite en vez de rebozados
Para untar Sustituye la mayonesa por aceite con un poco de limón o ajo

El aceite es muy calórico, así que se trata de cambiarlo por otras grasas, no de añadirlo encima de todo.

Si notas problemas de memoria que te preocupan, o los ve alguien de tu familia, consulta con tu médico: ningún alimento sustituye a una valoración profesional.

Un cambio fácil para mañana: la mantequilla del desayuno, por un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Y si te preguntas si el jamón ibérico es “aceite de oliva con patas”, lee qué pasa en tu cuerpo cuando comes jamón ibérico. Para entender por qué este aceite está tan ligado a nuestra salud, mira también por qué los españoles viven tanto.

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