Agosto en Córdoba o en Sevilla, 44 grados a la sombra a las seis de la tarde. Hasta subir una cuesta cuesta el doble. Y no es solo sensación: tu corazón está haciendo horas extra.

Con calor, el cuerpo manda más sangre hacia la piel para soltar calor, y el corazón tiene que bombear más para mantener la presión. Si además sudas mucho y te deshidratas, el esfuerzo es mayor. Por eso las olas de calor son peligrosas para las personas mayores y para quien tiene problemas de corazón.

Tu corazón, el aire acondicionado del cuerpo

Cuando la temperatura sube, el cuerpo intenta enfriarse de dos maneras: sudando y llevando más sangre a la piel, donde el calor puede escapar. Según la American Heart Association, ese cambio desvía sangre desde los órganos principales hacia debajo de la piel, y hace que el corazón tenga que bombear más.

Si además pierdes mucho líquido con el sudor y no bebes lo suficiente, baja el volumen de sangre. Con menos sangre, el corazón tiene que trabajar todavía más para llegar a todo el cuerpo.

Quién corre más riesgo

El Ministerio de Sanidad señala como grupos de mayor riesgo a bebés y niños pequeños, embarazadas, personas mayores y personas con enfermedades crónicas (Ministerio de Sanidad). En el caso del corazón, hay que sumar:

  • Personas con hipertensión, insuficiencia cardiaca o que han tenido un infarto o un ictus.
  • Personas que viven solas o en pisos muy calurosos.
Mujer bebiendo agua en un día de calor
Foto de engin akyurt en Unsplash

Señales de alarma

Lo que notas Puede ser Qué hacer
Dolor de cabeza, náuseas, mareo, sudor, piel fría y pálida, pulso rápido y débil Agotamiento por calor Lugar fresco, beber a sorbos, aflojar la ropa, paños húmedos. Si dura más de una hora o empeora, al médico
Piel caliente y roja, pulso rápido y fuerte, fiebre de más de 40 °C, confusión, convulsiones o desmayo Golpe de calor Llama al 112 y enfría a la persona mientras llega la ayuda
Dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones fuertes Posible problema cardiaco Llama al 112

Cómo proteger tu corazón en agosto

  • Bebe agua a lo largo del día aunque no tengas sed, y evita el alcohol y las bebidas muy azucaradas.
  • Evita el ejercicio y los recados en las horas centrales del día.
  • Busca sitios frescos o con aire acondicionado durante unas horas.
  • Usa ropa ligera y de colores claros.
  • Llama a diario a tus familiares o vecinos mayores durante una ola de calor.

Si se acerca una ola de calor, apunta ya a quién vas a llamar cada día para ver cómo está. Y si te has preguntado por qué el calor de la costa agobia más que el de Madrid, lo explicamos en vivir en Madrid o en la costa. Y para preparar el verano, mira cómo te afecta el cambio de hora y qué hay detrás de la longevidad de los españoles.