El último domingo de octubre te despiertas, miras el móvil y, por un momento, no sabes qué hora es en realidad. El reloj del horno sigue con la hora vieja, el del coche también, y tu cuerpo, a su aire.

El cambio de hora funciona como un pequeño jet lag: adelanta o atrasa tu reloj interno una hora de golpe, y el cuerpo tarda unos días en ponerse al día. El de marzo, cuando perdemos una hora, es el que peor sienta.

Un pequeño jet lag dos veces al año

Tu reloj biológico se sincroniza sobre todo con la luz de la mañana. Cuando el reloj de la pared cambia, la luz llega a horas distintas de las que tu cuerpo esperaba, y durante unos días notas:

  • Más dificultad para dormirte o para despertarte.
  • Somnolencia durante el día.
  • Hambre a horas raras.
  • Algo más de irritabilidad o despiste.

El de marzo es peor

En primavera adelantamos los relojes y perdemos una hora de sueño. Además, durante unas semanas amanece más tarde respecto a la hora de levantarse, así que te despiertas con menos luz.

Un metaanálisis de 2019 reunió siete estudios con más de 115.000 personas y encontró un aumento pequeño del riesgo de infarto en las dos semanas siguientes al cambio de primavera, de alrededor de un 5 %. En el cambio de otoño no apareció ese aumento (Manfredini et al.). Los autores piden más estudios para confirmarlo.

Amanecer sobre una ciudad
Foto de Warren en Unsplash

Lo que dicen los médicos del sueño

La Sociedad Española del Sueño defiende acabar con los cambios de hora y quedarse de forma permanente con el horario de invierno. Su argumento: así hay más luz por la mañana, cuando empiezan el trabajo y el colegio, lo que ayuda a mantener estable el reloj interno.

Un horario de verano permanente, en cambio, haría que en invierno muchas mañanas fueran de noche. La Comisión Europea propuso en 2018 eliminar los cambios, pero los países de la UE todavía no se han puesto de acuerdo.

Tu plan para el próximo cambio de hora

El próximo cambio es en la madrugada del 24 al 25 de octubre de 2026: a las 3:00 vuelven a ser las 2:00.

Cuándo Qué hacer
2 o 3 días antes Retrasa 15 o 20 minutos la hora de acostarte y de cenar
El domingo por la mañana Sal a la calle y busca luz natural pronto
Primeros días Mantén horarios fijos de comida y sueño
Con niños Ajusta su hora de dormir poco a poco
Si conduces Ten especial cuidado si notas sueño

Consulta con tu médico si los problemas de sueño duran más de un par de semanas o si ya tenías insomnio y empeora.

Con el cambio a la vuelta de la esquina, empieza a mover tu hora de acostarte 15 minutos. Y como el reloj del verano trae también olas de calor, lee lo que el calor le hace a tu corazón. El reloj interno también manda en la mesa y en el sofá: lee qué pasa al cenar a las 22 h y cuánto debe durar la siesta.