Abres la puerta de casa de tu abuela y te llega el olor del cocido. En un segundo tienes ocho años otra vez. O huele a tierra mojada tras una tormenta de verano y te acuerdas de una tarde concreta. Tu nariz es mucho más potente de lo que crees.

Nadie sabe exactamente cuántos olores podemos distinguir. Un estudio de 2014 calculó más de un billón de mezclas, pero la cifra está en debate porque depende del método. Lo que sí está claro es que el olfato humano es mucho mejor de lo que se pensaba.

De 10.000 a un billón

Durante décadas se repitió que el ser humano distinguía unos 10.000 olores. El dato aparecía en libros y webs, pero no tenía una base experimental sólida.

En 2014, un equipo de la Universidad Rockefeller publicó en la revista Science un experimento con mezclas de moléculas olorosas. A partir de sus resultados, estimaron que podríamos distinguir más de un billón de mezclas distintas (The Scientist).

Ojo: en español, un billón es un millón de millones (1.000.000.000.000).

La polémica de la cifra

Al año siguiente, otros científicos revisaron las cuentas. Richard Gerkin y Jason Castro publicaron en la revista eLife un análisis titulado, literalmente, “El número de estímulos olfativos que los humanos pueden distinguir todavía es desconocido” (eLife). Mostraron que el resultado cambia muchísimo según las suposiciones del cálculo.

Lo honesto es decirlo claro: no hay una cifra cerrada. Pero todo apunta a que distinguimos muchísimos más olores que los 10.000 del mito.

Tarros de especias en una cocina
Foto de Heather McKean en Unsplash

Por qué un olor te lleva a la infancia

Según Cleveland Clinic, la información del olfato viaja desde la nariz hasta el bulbo olfativo y de ahí pasa muy pronto a la amígdala, relacionada con las emociones. Si el olor viene con una emoción fuerte, la amígdala avisa al hipocampo, donde se forman los recuerdos.

Es un camino muy corto, y por eso un olor puede despertar un recuerdo intenso antes de que sepas ni de dónde viene.

Entrena tu nariz en un minuto

Prueba Cómo hacerla
Con los ojos cerrados Pide que te acerquen especias de la cocina e intenta adivinarlas
El olor del recuerdo Huele algo de tu infancia (colonia, comida) y apunta qué recuerdas
Comparar Huele dos cafés o dos aceites distintos y busca las diferencias

Consulta con tu médico si pierdes el olfato de repente o poco a poco, sin un resfriado que lo explique, o si dura más de unas semanas.

Mañana, antes del primer sorbo de café, cierra los ojos y huélelo con calma. Y si te gustan estas curiosidades rápidas, descubre por qué eres más alto por la mañana que por la noche. Más curiosidades de tu cabeza: si tu lengua es única y cuánta energía gasta tu cerebro.