Seguro que lo has visto en redes: “Tu lengua es tan única como tu huella dactilar”. Suena a dato curioso perfecto para soltar en una cena con amigos o en la sobremesa del domingo. Y tiene algo de verdad, aunque menos de lo que parece.

La forma y la textura de la lengua varían de una persona a otra, y algunos investigadores la han estudiado como forma de identificación. Pero son estudios preliminares, con pocas personas, y en la práctica no se usa como las huellas dactilares.

Cada lengua es distinta

Si miras de cerca varias lenguas, verás diferencias en su forma, en su tamaño, en los surcos de la superficie y en la distribución de las papilas. Además, la lengua está protegida dentro de la boca, lo que la hace difícil de copiar.

Lo que dicen los estudios de biometría

El grupo del profesor David Zhang, de la Universidad Politécnica de Hong Kong, publicó desde 2007 varios trabajos sobre la llamada “huella de la lengua” (PolyU):

Estudio Qué propuso
Tongue-print (2007) Usar la forma y la textura de la lengua para verificar la identidad
Base de datos 3D (2007) Imágenes en 3D de la lengua de 134 personas
Huella dinámica (2009) Añadir el movimiento involuntario de la lengua como rasgo para reconocer a alguien

Sus resultados mostraron que la idea era viable y merecía más investigación (PolyU). Pero 134 personas no bastan para demostrar que no haya dos lenguas iguales en todo el mundo.

Primer plano de una huella dactilar
Foto de Immo Wegmann en Unsplash

Por qué no la usa la policía

  • No existe ningún registro de lenguas, como sí lo hay de huellas dactilares.
  • Es mucho más difícil de capturar: hay que sacar la lengua delante de una cámara especial.
  • La lengua cambia: con una infección, una herida, la deshidratación o la edad.

Lo que tu lengua dice de tu salud

Aunque no sirva para identificarte, la lengua sí puede dar pistas. Consulta con tu médico o tu dentista si notas:

  • Manchas blancas o rojas que no se van.
  • Una llaga o herida que no cura en dos semanas.
  • Dolor, ardor o un bulto en la lengua.
  • Cambios de color que duran mucho tiempo.

Mírate la lengua en el espejo con buena luz y fíjate en cómo es la tuya. Y si te gustan las curiosidades del cuerpo, descubre por qué tu corazón tiene su propia electricidad. Más curiosidades de tu cara: si los ojos dejan de crecer y cuántos olores distingue tu nariz.

Y si te preguntas si dos gemelos idénticos comparten huella dactilar, la respuesta está en las huellas de los gemelos.