Apagas todas las luces de la habitación, bajas la persiana hasta abajo, como en cualquier casa española en verano, y te quedas a oscuras. No ves nada. Pero, en ese mismo momento, tu cuerpo está emitiendo luz. Muy poquita, eso sí.

Es verdad: el cuerpo humano emite una luz muy débil. En 2009, un equipo japonés la fotografió con cámaras ultrasensibles. Es unas mil veces más débil de lo que el ojo puede ver, y está relacionada con el metabolismo, no con ningún aura.

El experimento japonés

Los investigadores Masaki Kobayashi, Daisuke Kikuchi y Hitoshi Okamura publicaron su trabajo en la revista PLoS ONE en 2009 (Kobayashi et al.).

Así lo hicieron:

Paso Detalle
Voluntarios Cinco hombres jóvenes y sanos
Lugar Una habitación en oscuridad total
Cámara Una cámara refrigerada capaz de captar fotones sueltos
Momentos Varias veces a lo largo del día

De dónde sale esa luz

Los autores relacionan esta emisión con las reacciones químicas del metabolismo. Cuando las células producen energía, se forman moléculas muy reactivas que, al cambiar, pueden liberar una cantidad diminuta de luz.

La luz es tan débil, unas mil veces por debajo de la sensibilidad del ojo humano, que nunca podrás verla a simple vista.

Más brillo según la hora y en la cara

Dos hallazgos curiosos:

  • La intensidad cambiaba a lo largo del día siguiendo un ritmo diario. Los autores sugieren que podría estar ligado a los cambios del metabolismo.
  • La cara fue la zona que más brillaba, sobre todo las mejillas y la boca, según recoge National Geographic.

Ojo con el tamaño del estudio: con solo cinco voluntarios no se puede saber cómo cambia en mujeres, niños, personas mayores o enfermas.

Ventana vista desde una habitación a oscuras
Foto de Aman Upadhyay en Unsplash

No es un aura

En internet abundan quienes venden “lecturas del aura” o fotos que supuestamente muestran tu energía. Este estudio no tiene nada que ver con eso: mide una emisión física de luz, muy débil, con una cámara de laboratorio. No dice nada de tu personalidad, tus emociones ni tu “energía”.

Una regla útil: si alguien te promete leer o “limpiar” tu aura a cambio de dinero, no hay ciencia detrás.

Esta noche, cuando apagues la luz para dormir, piensa que estás brillando un poquito. Y si te gustan estas curiosidades, descubre por qué tu cerebro gasta el 20 % de tu energía. Otras cosas que tu cuerpo hace sin que lo veas: la electricidad de tu corazón y los olores que distingue tu nariz.

Tu piel tiene otras sorpresas invisibles, como la selva de bacterias que vive en un rincón concreto: el ombligo.