Junio, época de selectividad o de oposiciones. Sales del examen después de tres horas y estás agotado, como si hubieras corrido una maratón. ¿Habrá quemado tu cerebro un montón de calorías?

Tu cerebro pesa alrededor del 2 % del cuerpo, pero gasta cerca del 20 % de su energía. Ahora bien, casi todo ese gasto es para mantenerse encendido: pensar mucho en un examen apenas lo aumenta. Estudiar no adelgaza.

El órgano más caro

Los neurólogos Marcus Raichle y Debra Gusnard lo resumieron en la revista PNAS: el cerebro supone aproximadamente el 2 % del peso del cuerpo, pero consume alrededor de una quinta parte del oxígeno y de las calorías (Raichle y Gusnard).

Su combustible principal es la glucosa, el azúcar que llega por la sangre.

En qué gasta tanta energía

Tus neuronas se comunican con pequeñas señales eléctricas y químicas. Para estar siempre listas, tienen que mantener un equilibrio de sustancias dentro y fuera de cada célula, y eso cuesta energía a todas horas, también mientras duermes.

Es como un ordenador encendido: aunque no estés haciendo nada, ya consume.

¿Pensar adelgaza?

Raichle y Gusnard señalan que el gasto del cerebro se mantiene casi constante aunque cambie mucho la actividad mental. Resolver un problema difícil apenas suma energía a lo que el cerebro ya gasta en reposo.

Situación Gasto del cerebro
Descansando en el sofá Alto, unas cuantas calorías cada hora
Haciendo un examen difícil Prácticamente igual
Durmiendo Sigue trabajando y gastando energía

Este dato encaja con otro mito que ya desmontamos: un órgano tan caro de mantener no estaría al 90 % sin usar, como explicamos en ¿solo usamos el 10 % del cerebro?

Estudiantes haciendo un examen
Foto de Vishnu Mehra en Unsplash

Por qué te cansas tras un examen

Si el cerebro no gasta mucho más, ¿por qué acabas agotado? Probablemente por una suma de factores:

  • Concentración durante muchas horas seguidas.
  • Estrés y nervios antes y durante la prueba.
  • Dormir poco los días anteriores.
  • Estar sentado mucho rato y comer a deshoras.

Tu plan para un día de estudio intenso:

  • Duerme bien la noche anterior en lugar de repasar hasta las tantas.
  • Desayuna algo antes del examen.
  • Haz pausas cortas cada 45 o 60 minutos de estudio.
  • Bebe agua y sal a caminar unos minutos.

Si estudias, pon una alarma para levantarte y estirar cada hora. Y para otra curiosidad del cuerpo, descubre si el ácido del estómago puede disolver metal.