Primera visita al hospital para conocer al sobrino. Coges en brazos al recién nacido y te sorprende lo blandito que es. No solo por la piel: también por dentro. Ese cuerpecito tiene muchos más huesos que el tuyo.

Un bebé nace con unos 270 a 300 huesos y piezas de cartílago, mientras que un adulto tiene 206. La diferencia se debe a que muchos de esos huesos se van fusionando con los años.

300 frente a 206

Las cifras varían un poco según la fuente: entre unos 270 y 300 al nacer (Healthline). En la edad adulta, la cuenta se queda en 206 huesos.

No es que se pierdan huesos: es que muchos se unen entre sí.

Huesos que se fusionan

Al nacer, muchas partes del esqueleto todavía son cartílago, un tejido más flexible que el hueso. Con el tiempo, ese cartílago se va endureciendo y las piezas se van soldando (Science ABC).

Zona Qué ocurre con el tiempo
Cráneo Varias placas separadas se unen
Columna (final) Varias vértebras se fusionan en el sacro y el coxis
Pelvis Distintas piezas se unen en cada hueso de la cadera
Huesos largos Los extremos de crecimiento se cierran al terminar de crecer
Bebé recién nacido durmiendo
Foto de Garrett Jackson en Unsplash

La fontanela

Las fontanelas, que muchas familias llaman “la mollera”, son los espacios blandos entre las placas del cráneo del bebé. Tienen dos funciones muy importantes:

  • Permiten que la cabeza se adapte durante el parto.
  • Dejan espacio para que el cerebro crezca muy deprisa en los primeros años.

La fontanela anterior, la más grande, en la parte de arriba de la cabeza, suele cerrarse entre los 12 y los 18 meses.

Cuándo termina el proceso

La fusión de los huesos no acaba en la infancia: continúa durante la adolescencia y, en algunas zonas, hasta los primeros años de la edad adulta. Por eso los huesos de los niños, más flexibles, a veces se doblan en vez de romperse del todo.

Consulta con el pediatra si la fontanela del bebé está muy hundida (puede ser señal de deshidratación) o muy abultada y tensa, sobre todo si hay fiebre, vómitos o el bebé está muy irritable o adormilado. En ese caso, acude a urgencias.

Si tienes un bebé cerca, toca con suavidad la parte de arriba de su cabeza y notarás la fontanela. Y para otra curiosidad que no puedes ver a simple vista, descubre por qué tu cuerpo brilla en la oscuridad. Y si te sorprenden los bebés, descubre también por qué parecen tener los ojos enormes.