En las películas, alguien se traga una llave o una moneda y, en unos segundos, el ácido del estómago la hace desaparecer entre burbujas. La realidad es menos espectacular, pero más interesante.

El ácido del estómago es muy fuerte y puede corroer poco a poco algunos metales, como el zinc, en horas o días. Pero no disuelve el metal al instante. Y tragar objetos metálicos, sobre todo pilas de botón, es peligroso: en niños, ante la sospecha, hay que ir a urgencias.

Lo ácido que es tu estómago

Las células del estómago fabrican ácido clorhídrico. Según una revisión de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., el estómago tiene un pH por debajo de 4, que puede bajar hasta 2 (NCBI). Otras fuentes de fisiología lo sitúan entre 1,5 y 3,5.

Para comparar: el zumo de limón ronda un pH de 2. Tu estómago está en esa liga, y por eso necesita una capa de moco para protegerse, como explicamos en por qué tu estómago no se digiere a sí mismo.

Lo que puede y no puede disolver

Material Qué le hace el ácido
Comida (proteínas) Ayuda a deshacerla junto con las enzimas
Muchos microbios Los elimina en buena parte
Zinc Lo corroe en horas o días
Cobre y otros metales más resistentes Apenas les afecta en unos días
Plástico No lo disuelve

El caso de las monedas

Un estudio de la Universidad de Duke (EE. UU.) metió monedas en un ácido de la misma fuerza que el del estómago durante una semana. Los centavos estadounidenses fabricados después de 1982, que son casi todo zinc, empezaron a corroerse en un día y tenían agujeros al segundo. Las monedas de cobre no cambiaron (Duke Health).

Al reaccionar, el zinc puede irritar el estómago e incluso causar una úlcera. Por eso una moneda que se queda dentro varios días no es inofensiva.

Si un niño se traga algo

  • Moneda u objeto pequeño: llama al pediatra o al centro de salud para que te indiquen qué hacer.
  • Pila de botón: es una urgencia. Puede quemar el esófago en muy poco tiempo. Los pediatras españoles recomiendan acudir a un centro sanitario lo antes posible ante la mínima sospecha (AEPap), aunque el niño parezca estar bien.
  • Imanes: si se tragan varios, pueden atraerse a través del intestino. También es una urgencia.

Llama al 112 si el niño tiene dificultad para respirar, babea mucho, no puede tragar, vomita o tiene dolor fuerte.

Dedica cinco minutos a revisar en casa los mandos, básculas, relojes y juguetes con pilas de botón, y comprueba que la tapa se cierra con tornillo. Y si te gustan estas curiosidades, vuelve al principio: ¿cuántos olores puede distinguir tu nariz? Y si te pica la curiosidad por las cifras del cuerpo, sabrás también por qué tu cerebro gasta el 20 % de tu energía.