¡Hic! Ese sonidito siempre aparece en el peor momento posible.
En una reunión, en la cola del supermercado, en plena cena de Nochebuena o justo cuando vas a hablar en público.
Si estás leyendo esto con hipo ahora mismo, no pierdas ni un segundo: para quitar el hipo, prueba a aguantar la respiración entre 10 y 20 segundos, beber agua muy fría a sorbos pequeños o tomar una cucharadita de azúcar. Si a los dos minutos sigue, pasa al siguiente truco de la lista.
¿Qué es el hipo y por qué nos da?
Antes de ver cómo quitar el hipo, conviene entender qué está pasando dentro de ti. Spoiler: tu cuerpo no se ha vuelto loco.
Qué pasa dentro de tu cuerpo
El hipo es un espasmo involuntario del diafragma, el músculo que separa el pecho del abdomen y que te ayuda a respirar.
Cuando el diafragma se contrae de golpe, entra aire muy rápido en los pulmones.
Justo después, la glotis (la “puerta” de tus cuerdas vocales) se cierra de repente. Ese portazo es el famoso “¡hic!”.
Las causas más comunes
El diafragma está conectado a nervios muy sensibles, como el nervio frénico y el vago. Cualquier cosa que los irrite puede activar el hipo.
Estas son las causas más habituales, según Mayo Clinic:
- Comer demasiado rápido o en grandes cantidades.
- Beber refrescos con gas o cerveza (el mismo gas que a veces hace sonar las tripas).
- Tomar alcohol en exceso.
- Comidas muy picantes o muy calientes.
- Cambios bruscos de temperatura, como un helado tras un café.
- Nervios, estrés o una emoción fuerte.
- Tragar aire al reírte a carcajadas, al hablar comiendo o al mascar chicle.
Por qué el hipo es tan molesto (y cuándo preocuparse)
El hipo no duele, pero desespera. Te interrumpe al hablar, te despierta por la noche y te hace sentir observado en cualquier sitio.
La buena noticia es que casi siempre desaparece solo en unos minutos. La mala es que nadie quiere esperar.
Hipo puntual vs. hipo persistente
Hay dos tipos de hipo que conviene distinguir:
- Hipo puntual: dura de unos minutos a unas horas. Es lo más habitual con diferencia y es inofensivo.
- Hipo persistente: dura más de 48 horas. Aquí ya no basta con saber cómo quitar el hipo en casa, toca consultar al médico.
Si el tuyo es del primer tipo, estás de suerte. Vamos a lo que has venido a buscar.
Cómo quitar el hipo: 9 trucos para probar
Casi todos los trucos para quitar el hipo buscan lo mismo por dos vías. O bien aumentan un poco el dióxido de carbono en la sangre, o bien “distraen” a los nervios del diafragma.
Ninguno funciona igual con todo el mundo, y el servicio de salud británico (NHS) recuerda que no hay pruebas sólidas de que alguno funcione mejor que otro. Eso sí, son sencillos y no tienen riesgo. Lo ideal es probar uno, esperar un minuto y pasar al siguiente si hace falta. Así descubrirás qué te funciona a ti.
1. Aguantar la respiración
Es el clásico de toda la vida, y tiene su lógica.
Cómo hacerlo bien
Coge aire profundamente y aguántalo entre 10 y 20 segundos. Suelta el aire despacio y repite dos o tres veces.
Al subir el CO2 en la sangre, el diafragma tiende a relajarse. Si no tienes nada a mano, empieza por aquí.
2. Beber agua al revés
Suena a truco de abuela, pero tiene su lógica. Inclinarte y tragar en una postura rara obliga a tus nervios a concentrarse en otra cosa.
Paso a paso
- Llena un vaso de agua.
- Inclínate hacia delante, con la cabeza por debajo del pecho.
- Bebe del lado opuesto del vaso, a sorbos pequeños.
Consejo: hazlo sobre el fregadero. Tu camiseta te lo agradecerá.
3. Una cucharadita de azúcar
Es uno de los remedios caseros más citados, y aparece en la lista de MedlinePlus y del NHS.
Pon una cucharadita de azúcar en la lengua y deja que se disuelva unos segundos antes de tragar. Se cree que el grano estimula la garganta y el nervio vago, lo que ayudaría a cortar el reflejo.
4. Respirar en una bolsa de papel
Respirar dentro de una bolsa hace que vuelvas a inhalar tu propio CO2. Es otra forma sencilla de intentar quitar el hipo en un par de minutos.
Precaución importante
Usa siempre una bolsa de papel, nunca de plástico, y no te la pongas por encima de la cabeza. Hazlo solo durante unas pocas respiraciones y para si te mareas.
5. Tirar de la lengua
Sí, has leído bien. Sujeta la punta de la lengua con los dedos (o con un pañuelo) y tira suavemente hacia fuera.
Este gesto estimula la garganta, donde pasa el nervio vago. No es el truco más elegante, así que mejor en el baño que en la oficina.
6. Las rodillas al pecho
Siéntate o túmbate y abraza tus rodillas contra el pecho, inclinándote hacia delante, durante unos dos minutos.
La postura comprime el diafragma y lo ayuda a relajarse. Además, es un estiramiento bastante agradable.
Si quieres quitarte el hipo sin levantarte del sofá, este es tu truco.
7. Tragar hielo picado
El frío de golpe en la garganta es una gran distracción para los nervios. Chupa o traga despacio un poco de hielo picado.
También vale beber un vaso de agua muy fría a sorbos pequeños y seguidos, sin respirar entre ellos.
8. El susto: ¿funciona?
Es el remedio más famoso y el más dudoso. Un sobresalto puede alterar el ritmo de tu respiración y, a veces, cortar el hipo.
Pero no hay pruebas de que funcione mejor que los demás. Y, si eres tú quien da el susto, prepárate para las consecuencias.
9. Morder un limón
El sabor ácido intenso provoca una reacción fuerte en la boca y la garganta. Muerde una rodaja de limón o pon unas gotas en la lengua. El NHS menciona también probar un poco de vinagre.
A mucha gente le resulta de los métodos más rápidos. Eso sí, enjuágate la boca después para cuidar el esmalte dental.
Mitos sobre el hipo que debes olvidar
Internet está lleno de consejos curiosos sobre cómo quitar el hipo. Algunos son inofensivos, pero otros no tienen ningún sentido.
Lo que dice la ciencia
Vamos a desmontar los más populares:
- “Si te da hipo, es que estás creciendo”. Falso. El hipo es frecuente en bebés, pero no tiene nada que ver con el crecimiento.
- “Alguien está hablando de ti”. Bonito, pero no. Tu diafragma no tiene radar de cotilleos.
- “Contar hasta 100 al revés lo cura”. Solo ayuda si te distrae lo suficiente como para respirar más despacio.
- “El hipo puede ser peligroso”. El hipo común es inofensivo. Solo el que dura días necesita atención médica.
Así que quitar el hipo depende más de la respiración y de los nervios que de la magia.
Cómo evitar que vuelva el hipo
Saber cómo quitar el hipo está genial. Pero lo mejor es que no aparezca, sobre todo si te pasa a menudo.
Comer despacio
Masticar con calma reduce la cantidad de aire que tragas. También evita que el estómago se llene de golpe y presione el diafragma.
Algunos hábitos que ayudan:
- Deja el tenedor en el plato entre bocado y bocado.
- Evita hablar con la boca llena.
- Haz comidas más pequeñas y más frecuentes.
Cuidado con las bebidas con gas y el alcohol
El gas de los refrescos y la cerveza hincha el estómago. El alcohol, por su parte, puede irritar el esófago y los nervios cercanos.
No hace falta renunciar a nada. Basta con beber más despacio y alternar con agua.
Cuándo ir al médico
En la gran mayoría de los casos, el hipo se quita en casa o se va solo. Pero hay situaciones que merecen una consulta.
Señales de alerta
Pide cita con tu médico si notas alguno de estos signos:
- El hipo dura más de 48 horas seguidas.
- Te impide comer, beber o dormir con normalidad.
- Vuelve muy a menudo y te afecta en el día a día.
Si el hipo viene con dolor en el pecho, dificultad para respirar o fiebre, no esperes: pide atención médica ese mismo día.
Por qué es importante
Según Mayo Clinic, el hipo que dura más de dos días puede estar relacionado con la irritación de los nervios del diafragma, problemas digestivos como el reflujo o trastornos del metabolismo. Un profesional sabrá qué revisar.
Tu plan para la próxima vez que te pille
Ya sabes por qué nos da hipo: un diafragma rebelde y unos nervios algo sensibles. Y tienes nueve trucos para probar.
Recapitulemos los puntos clave:
- El hipo es un espasmo del diafragma y casi siempre es inofensivo.
- Aguantar la respiración, el azúcar y el agua fría son de los trucos más sencillos para empezar.
- Comer despacio y moderar el gas ayudan a prevenirlo.
- Si dura más de 48 horas, consulta al médico.
¿Tienes hipo ahora mismo? Coge aire, aguántalo 15 segundos y, si sigue, ve a por el vaso de agua fría. Y si conoces a alguien que siempre está con el “¡hic!”, pásale este artículo.
Y guárdalo en favoritos: la próxima vez que te pille, ya sabrás qué hacer. Mientras tanto, descubre otro reflejo curioso: por qué estornudas al mirar el sol.