Sales del metro un día de agosto en Sevilla, el sol te da en la cara y, antes de que te dé tiempo a buscar las gafas: ¡achís! Y a veces dos o tres seguidos.

No es alergia ni casualidad. Estornudar al mirar el sol es un reflejo con nombre propio, el reflejo fótico del estornudo, y se hereda: si a ti te pasa, es muy probable que a tu padre o a tu madre también.

No eres el único al que le pasa

El reflejo fótico del estornudo aparece cuando pasas de golpe de la oscuridad a una luz intensa. No hace falta mirar al sol directamente: basta con salir de un portal, de un túnel o de un cine a pleno día.

Los científicos lo bautizaron con unas siglas en inglés que suenan a estornudo: síndrome ACHOO. Según la base de datos genética del NIH estadounidense (MedGen), se transmite de forma autosómica dominante. Eso quiere decir que basta con que uno de tus padres lo tenga para que tú tengas un 50 % de probabilidades de heredarlo.

Las estimaciones de cuánta gente lo tiene varían mucho de un estudio a otro, así que no hay una cifra fiable. Lo que sí está claro es que es bastante común.

Cables cruzados entre el ojo y la nariz

Nadie sabe todavía con exactitud por qué ocurre. La hipótesis más citada es la de los “cables cruzados”:

  • La luz intensa estimula el nervio óptico, que lleva la información del ojo al cerebro.
  • Muy cerca pasa el nervio trigémino, que recoge sensaciones de la cara y de la nariz y es el que dispara el estornudo cuando algo te pica dentro.
  • En algunas personas, la señal de la luz se “cuela” en el circuito del estornudo y el cerebro reacciona como si algo irritara la nariz.

Es parecido a lo que ocurre con otros reflejos que parecen absurdos, como el hipo: el cuerpo responde de forma automática a una señal que no tiene nada que ver.

Haz la prueba en tu familia

Como es hereditario, es fácil comprobarlo. Pregunta en el próximo grupo de WhatsApp familiar y apunta las respuestas:

Pregunta Sí No
¿Estornudas al salir de un sitio oscuro a pleno sol?
¿Te pasa también con un foco o un flash fuerte?
¿Le pasa a tu padre o a tu madre?
¿Le pasa a algún hermano o hermana?

Si salen varios “sí” en la misma rama de la familia, ya sabes de dónde viene.

Gafas de sol en un coche en un día soleado
Foto de Sebastian Coman Travel en Unsplash

Cuando conduces o haces deporte

El estornudo en sí es inofensivo. El único riesgo es el momento: un estornudo te hace cerrar los ojos durante un instante, y eso no es buena idea al volante, en bici o en moto al salir de un túnel.

Lo que suele ayudar:

  • Llevar gafas de sol a mano, sobre todo en verano.
  • Ponértelas antes de salir del túnel, del aparcamiento o del portal.
  • Mirar hacia abajo unos segundos al salir a la luz, en vez de levantar la cara hacia el sol.

Nunca mires directamente al sol para “provocar” el estornudo: eso sí puede dañar los ojos.

Cuando salgas a la calle, fíjate en si te pasa y pregunta en casa quién más lo tiene. Y si te preguntas a qué velocidad sale ese estornudo, lo medimos en ¿a qué velocidad sale un estornudo?. Y si te interesan los reflejos que se contagian, lee por qué bostezar es contagioso.

Otro nervio de la cara que se confunde con facilidad es el responsable de por qué duele la cabeza al comer helado.