Domingo, toca tortilla de patatas. Con cebolla, por supuesto. Pelas la primera, das tres cortes y ya estás llorando como en el final de una película.
Lloramos al cortar cebolla porque, al romper sus células, se forma un gas irritante que llega a los ojos. Los ojos se defienden produciendo lágrimas para lavarlo. Un cuchillo bien afilado y la cebolla fría ayudan a llorar menos.
La química escondida en una cebolla
Mientras la cebolla está entera, todo está en orden: sus compuestos de azufre y sus enzimas viven separados dentro de las células.
Cuando la cortas, rompes esas células y todo se mezcla. Una primera enzima transforma los compuestos de azufre y, después, otra enzima convierte el resultado en un gas volátil llamado óxido de propanotial (syn-propanethial-S-oxide).
Esa segunda enzima la descubrió en 2002 un equipo japonés, que la publicó en la revista Nature (Imai et al.). Hasta entonces se pensaba que bastaba con una sola.
Un gas que viaja hasta tus ojos
El gas sube desde la tabla y llega a tus ojos en segundos. Allí irrita las terminaciones nerviosas de la superficie del ojo. El cerebro recibe el aviso de “algo molesta” y las glándulas lagrimales responden con una buena tanda de lágrimas para arrastrarlo.
No lloras de pena: es un sistema de limpieza automático.
Trucos que funcionan y trucos de abuela
| Truco | ¿Tiene lógica? | Por qué |
|---|---|---|
| Cuchillo bien afilado | Sí | Corta limpio y rompe menos células que uno desafilado |
| Cebolla de la nevera | Sí | El frío ralentiza la reacción que produce el gas |
| Cortar junto a la campana o una ventana | Sí | El aire se lleva el gas antes de que llegue a los ojos |
| Gafas de natación o de protección | Sí | Impiden que el gas toque los ojos |
| Pan en la boca, cerilla entre los dientes | Poco probable | No hay pruebas de que funcione |
| Cortar bajo el grifo | Discutido | Puede ayudar con el gas, pero es incómodo y resbaladizo |
Según un científico de alimentos citado por AARP, con un cuchillo romo “rompes más células” y liberas más compuestos irritantes.
La cebolla que no hace llorar
Las cebollas no son todas iguales. La Universidad de Texas A&M explica que las cebollas blancas, amarillas y rojas tienen más cantidad de la enzima responsable que las cebollas dulces y las cebolletas (Texas A&M).
Además, el propio estudio de 2002 abrió la puerta a cultivar cebollas que hagan llorar menos, reduciendo esa enzima.
Antes de hacer la cena, mete la cebolla un rato en la nevera y afila el cuchillo. Y si mientras cocinas te suenan las tripas, aquí tienes por qué rugen las tripas cuando tienes hambre. Y para otras reacciones automáticas de tu cuerpo, lee por qué se pone la piel de gallina y por qué estornudas con el sol.
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