Son las 13:30, la reunión se alarga y la comida en España no llega hasta las 14:30. De repente, en pleno silencio, tu barriga suelta un rugido que oye toda la sala. Te pones la mano en la tripa como si eso fuera a callarla.

Las tripas suenan porque el estómago y el intestino se mueven sin parar para empujar gas, líquido y restos de comida. Ese ruido tiene nombre, borborigmo, y se oye más con el estómago vacío porque entre comidas el intestino hace contracciones de “limpieza”.

El ruido que tiene nombre: borborigmo

El diccionario médico de la Clínica Universidad de Navarra define el borborigmo como el ruido que produce el movimiento de gases y líquidos por el tubo digestivo.

Tu intestino es un tubo muscular que se contrae en oleadas para hacer avanzar lo que hay dentro. Cuando esas oleadas mueven a la vez aire y líquido, el resultado es un gorgoteo. Y la barriga, que es hueca, hace de caja de resonancia.

El barrendero que pasa entre comidas

Aquí está la parte curiosa. Cuando llevas un tiempo sin comer, el intestino no se queda quieto: pone en marcha una especie de barrendero, un patrón de contracciones que recorre el tubo digestivo para limpiar los restos de la comida anterior.

Ese “barrido” lo impulsa en parte una hormona llamada motilina, que según Cleveland Clinic ayuda a mover el contenido del estómago y del intestino en los periodos de ayuno. Con el estómago vacío no hay comida que amortigüe el sonido, así que se oye mucho más.

Tentempié sano con fruta y yogur
Foto de Vicky Ng en Unsplash

Por qué con hambre suena más fuerte

A la vez, cuando llevas horas sin comer sube la grelina, la llamada hormona del hambre. Es la señal química que le dice a tu cerebro que toca comer, y un gastroenterólogo de Cleveland Clinic lo resume así: el estómago ruge y “te reclama” cuando tienes hambre.

Tu plan rápido para la próxima reunión:

Situación Qué puede ayudar
Llevas más de 4 o 5 horas sin comer Un tentempié ligero: una fruta, un yogur, un puñado de frutos secos
Desayunaste solo un café Añadir algo sólido al desayuno
Has bebido refrescos con gas Pasar al agua: el gas añade “aire” al ruido
Estás nervioso Respirar despacio: tragar aire también suma

Ruidos que merecen una consulta

El ruido de tripas en sí es normal. Consulta con tu médico si notas:

  • Ruidos acompañados de dolor abdominal fuerte, vómitos o fiebre.
  • Hinchazón importante, diarrea que no se va o sangre en las heces.
  • Una barriga hinchada y dolorida en la que, de repente, no se oye nada.

Si el dolor es muy intenso o no puedes expulsar gases ni hacer de vientre, acude a urgencias.

Si sabes que la comida va a llegar tarde, lleva una pieza de fruta en el bolso. Y si el gas de los refrescos te suena, quizá te interese cómo quitar el hipo, que a menudo empieza igual. Más ruidos y reflejos de tu cuerpo: por qué lloras con la cebolla y el salto al dormirte.

Y si lo que notas antes de un examen es un cosquilleo y no un rugido, lee por qué sentimos mariposas en el estómago.