Las Fallas, San Fermín, la Feria de Abril o simplemente el cumpleaños de un amigo. La noche fue genial. La mañana, no tanto: luz que molesta, cabeza que late, estómago revuelto y la promesa de “no vuelvo a beber”.

La resaca no es solo deshidratación. Es la suma de varios efectos del alcohol: el acetaldehído, un producto tóxico que se forma al digerirlo, la inflamación, el mal sueño, la irritación del estómago y la pérdida de líquidos. No hay ningún truco que la haga desaparecer: hay que dejar pasar el tiempo.

El culpable con nombre raro: acetaldehído

Cuando el hígado procesa el alcohol, lo convierte primero en acetaldehído, una sustancia tóxica de vida corta, y después en otras más inofensivas. Según el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de EE. UU. (NIAAA), el acetaldehído se relaciona con inflamación en varios órganos.

No es solo deshidratación

El NIAAA describe varias piezas que se suman:

Efecto del alcohol Cómo lo notas
Hace orinar más (frena la hormona que retiene líquidos) Sed, cansancio, dolor de cabeza
Altera el sueño Duermes mal aunque caigas rendido
Irrita el estómago y aumenta el ácido Náuseas, ardor, malestar
Provoca una respuesta inflamatoria Malestar general, dificultad para concentrarte
Genera acetaldehído Se relaciona con la inflamación

Los síntomas son peores cuando el alcohol en sangre vuelve a cero, y pueden durar 24 horas o más.

Trucos contra la resaca que no funcionan

  • “Un vino o una cerveza por la mañana la cura”. Falso: solo la retrasa, porque vuelves a subir el alcohol en sangre.
  • “Un café bien cargado y como nuevo”. Puede despejarte un poco, pero no acelera la eliminación del alcohol.
  • “Sudarla en el gimnasio”. Con el cuerpo ya deshidratado, el ejercicio intenso no es buena idea.
  • “Las bebidas ‘antirresaca’”. No hay pruebas sólidas de que ningún producto la haga desaparecer.
Desayuno sencillo con tostadas y una taza
Foto de Lex Sirikiat en Unsplash

Lo que sí ayuda a pasarla

  • Beber agua a sorbos durante el día.
  • Comer algo suave: tostadas, caldo, fruta.
  • Descansar y, si puedes, dormir más.

Y para la próxima vez: come antes de beber, alterna cada copa con un vaso de agua y pon un límite antes de salir. El NIAAA recuerda que la única forma segura de evitar la resaca es no beber o beber con mucha moderación.

Busca atención médica urgente (llama al 112) si alguien que ha bebido está muy confuso, no se despierta, vomita sin parar, respira muy despacio o de forma irregular, o tiene la piel azulada o muy fría: pueden ser signos de intoxicación etílica.

Antes de salir de fiesta, deja preparada una botella de agua junto a la cama. Y si al día siguiente te pesa la tarde, aprovecha para entender qué le pasa a tu cuerpo cuando duermes la siesta.