Seguro que te lo han dicho alguna vez, quizá en un programa de preguntas de la tele: “El músculo más fuerte del cuerpo es la lengua”. Suena curioso, se repite mucho y, sin embargo, no es verdad.
No hay un único músculo más fuerte: depende de cómo midas la fuerza. Por su peso, gana el masetero, el músculo de la mandíbula con el que masticas. En fuerza total destacan el glúteo mayor y el sóleo, en la pantorrilla. Y el que más trabaja es el corazón.
Depende de qué entiendas por fuerte
La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, en su sección de misterios cotidianos, lo explica así: no hay una sola respuesta, porque hay distintas formas de medir la fuerza (Library of Congress).
| Si la fuerza es… | El ganador es… | Por qué |
|---|---|---|
| Fuerza según su tamaño | Masetero (mandíbula) | Aprieta muchísimo para lo que pesa |
| Fuerza total en una dirección | Sóleo (pantorrilla) | Sostiene el cuerpo de pie y al caminar |
| El músculo más grande | Glúteo mayor | Mantiene el tronco erguido y te sube por las escaleras |
| El que más trabaja | Corazón | Late día y noche durante toda la vida |
| El que más se mueve | Músculos de los ojos | Hacen movimientos rápidos constantemente |
El masetero y la mordida
El masetero es el músculo que notas a los lados de la cara, cerca del ángulo de la mandíbula, si aprietas los dientes. Es el principal músculo de la masticación y, en relación con su peso, el que más fuerza ejerce.
Por eso puedes partir un fruto seco con los dientes (aunque tu dentista preferiría que no lo hicieras).
Glúteo y sóleo, los fuertes de abajo
- Glúteo mayor: es el músculo más grande del cuerpo. Te ayuda a mantenerte erguido, a levantarte de la silla y a subir escaleras.
- Sóleo: está en la pantorrilla, debajo de los gemelos. Trabaja casi sin parar cuando estás de pie o caminas, para que no caigas hacia delante.
Según Live Science, en fuerza absoluta el glúteo mayor se sitúa en lo más alto, aunque el masetero gana si se tiene en cuenta su peso.
El mito de la lengua
La lengua es en realidad un conjunto de músculos muy ágil y resistente: te permite hablar, tragar y saborear sin cansarse. Pero no es el más fuerte de ninguna de las maneras de medirlo.
Cuando subas unas escaleras, piensa en tu glúteo y tu sóleo haciendo el trabajo. Y si te gustan las cifras del cuerpo, mira cuántos kilómetros de vasos sanguíneos tienes. Y si te gustan los récords, mira también el hueso más pequeño del cuerpo.