Imagina entrar en un piso de cualquier ciudad española y tener que agacharte en cada puerta, dormir en una cama hecha a medida y llevar zapatos que nadie fabrica. Así era el día a día de Robert Wadlow.

Según Guinness World Records, la persona más alta de la historia es Robert Wadlow, un estadounidense que llegó a medir unos 2,72 metros. Creció tanto por un exceso de hormona del crecimiento y murió con solo 22 años.

2,72 metros

Robert Wadlow nació en 1918 en Alton, en el estado de Illinois (Estados Unidos). Al nacer era un bebé de tamaño normal, pero empezó a crecer muy deprisa durante la infancia. Guinness lo confirmó como el hombre más alto de la historia en 1940, y sigue siéndolo hoy (Guinness World Records).

Para hacerse una idea:

Comparación Altura
Robert Wadlow Unos 2,72 m
Sultan Kösen, el hombre vivo más alto Unos 2,51 m
Una puerta de casa típica Algo más de 2 m
Un hombre de 1,75 m Le llegaría más o menos al pecho a Wadlow

La hipófisis, la culpable

La hipófisis es una glándula del tamaño de un garbanzo situada en la base del cerebro. Entre otras cosas, produce la hormona del crecimiento. En el caso de Wadlow, la glándula estaba demasiado activa y producía mucha más hormona de la normal.

Cuando esto ocurre en la infancia, antes de que se cierren las zonas de crecimiento de los huesos, se llama gigantismo. A menudo lo provoca un tumor benigno de la hipófisis. Hoy existen tratamientos que en la época de Wadlow no había.

Cinta métrica para medir la altura en la pared
Foto de William Warby en Unsplash

El precio de ser tan alto

Ser tan alto no era una ventaja. Wadlow necesitaba aparatos en las piernas para caminar y tenía poca sensibilidad en los pies. En 1940, un aparato mal ajustado le provocó una herida que se infectó, y murió por esa infección con solo 22 años.

El más alto hoy

El hombre vivo más alto, según Guinness, es el turco Sultan Kösen, que mide unos 2,51 metros. Su altura también se debe a un problema de la hipófisis.

Consulta con el pediatra si un niño crece mucho más deprisa que el resto de su edad, o con tu médico si en un adulto crecen las manos, los pies o la mandíbula: pueden ser señales de exceso de hormona del crecimiento.

Mide la puerta de tu habitación y compárala con la tabla: verás lo enorme que era Wadlow. Y para seguir con los récords, descubre cuántas veces latirá tu corazón en toda tu vida. Otros récords del cuerpo: el hueso más pequeño y la saliva que produces en toda tu vida.