Primera semana de julio, toalla en la arena de la Barceloneta y el bote de crema en la mano. Empiezas por los hombros, sigues por la espalda, las piernas… y el bote se vacía más rápido de lo que pensabas.
Hay una razón. El órgano más grande del cuerpo humano es la piel: en un adulto de unos 70 kilos cubre entre 1,5 y 2 metros cuadrados y pesa alrededor de 3,8 kilos. El órgano interno más grande es el hígado, con cerca de 1,5 kilos.
Dos metros cuadrados que llevas encima
Las cifras son de Guinness World Records, que toma como referencia a un hombre de unos 180 centímetros y 70 kilos. Su piel ocuparía entre 1,5 y 2 metros cuadrados. Para hacerte una idea, es más o menos la superficie de una puerta, o de una toalla de playa grande.
El peso, unos 3,8 kilos, sorprende más. Es más del doble de lo que pesa su hígado. Si alguna vez has oído porcentajes mucho más altos, suele ser porque se cuentan también capas de grasa que hay debajo. Por eso las cifras cambian según la fuente.
Que la piel sea un órgano no es una metáfora: reúne varios tejidos que trabajan juntos. La Cleveland Clinic la describe como el órgano más grande del cuerpo y la divide en tres capas:
- Epidermis: la capa de fuera, la que ves y la que se pela tras una quemadura.
- Dermis: la capa intermedia, con vasos, nervios y glándulas. Supone alrededor del 90 % del grosor de la piel.
- Hipodermis: la base, sobre todo grasa, que aísla y amortigua.
El grosor no es igual en todas partes. Según la guía de dermatología DermNet, la epidermis tiene solo unas pocas capas de células en los párpados y unas 30 en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Lógico: caminas sobre las plantas, no sobre los párpados.
El hígado gana por dentro
Si solo cuentas lo que hay bajo la piel, el récord es del hígado. En el mismo adulto de referencia de Guinness pesa aproximadamente 1,5 kilos. Está en la parte alta derecha del abdomen, protegido por las costillas.
Además de ser el más pesado por dentro, tiene una capacidad poco común para rehacerse, algo que contamos en el hígado, el órgano que se regenera.
Ojo con no confundir tamaño y longitud. El intestino o la red de vasos sanguíneos ocupan muchísimos metros si se estiran, pero no son un órgano único que se pese como el hígado. Si te pica la curiosidad, mira cuánto medirían tus vasos sanguíneos puestos en fila.
¿Y el intersticio, el “órgano nuevo”?
En marzo de 2018 muchos medios publicaron que se había descubierto un órgano nuevo, quizá el más grande de todos. El origen fue un estudio de Petros Benias y su equipo en la revista Scientific Reports.
Lo que describía el trabajo era un espacio lleno de líquido, muy extendido dentro y entre los tejidos, sostenido por una red de fibras. Los autores lo presentaban como una ampliación del concepto de intersticio, no como un órgano descubierto de la nada. La etiqueta de “órgano nuevo” vino sobre todo de los titulares.
Con la fascia, el tejido que envuelve músculos y órganos, hay debates parecidos. Hoy por hoy, la respuesta de manual sigue siendo la piel.
Lo que hace tu piel mientras no piensas en ella
Una piel sana trabaja sin parar. Estas son sus tareas principales, según la Cleveland Clinic:
- Barrera: frena microbios y sustancias del exterior.
- Termostato: ayuda a controlar la temperatura con el sudor y el riego sanguíneo.
- Sensor: detecta frío, calor, presión y tacto.
- Defensa: en la epidermis viven células inmunitarias y la melanina, que da color a la piel y absorbe parte de la radiación del sol.
Además se renueva sola. La misma fuente explica que cada día se desprenden unas 40.000 células de la superficie y que se reponen desde abajo. La renovación completa de la epidermis tarda unas semanas. Hay otras células del cuerpo que van más deprisa o más despacio; lo repasamos en qué células del cuerpo se renuevan y cuáles no.
Tu checklist de verano para el órgano más grande
En España el sol aprieta. La AEMET explica que en un día despejado de verano son habituales valores del índice ultravioleta (UVI) de 9 a 11 en la península, y más altos en Canarias. Su escala es esta:
| Índice UV | Nivel | Color |
|---|---|---|
| 0 a 2 | Bajo | Verde |
| 3 a 5 | Moderado | Amarillo |
| 6 a 7 | Alto | Naranja |
| 8 a 10 | Muy alto | Rojo |
| 11 o más | Extremo | Morado |
Antes de salir a la playa, a la piscina o de excursión, repasa:
- He mirado el índice UV previsto para hoy en mi zona.
- Voy a evitar el sol directo en las horas centrales del día, cuando el índice es más alto.
- Llevo crema protectora y la aplico en todas las zonas expuestas, sin olvidar orejas, nuca y empeines.
- Llevo gafas de sol y algo para la cabeza.
- Presto atención especial a los niños y a quien tenga la piel clara, como recomienda la AEMET.
- Si voy a la montaña, cuento con que allí el índice puede ser muy alto.
Cuándo consultar al médico por la piel
La mayoría de cambios en la piel no tienen importancia, pero conviene pedir cita con tu médico de familia o con dermatología si notas:
- Un lunar que cambia de tamaño, forma o color, o que pica o sangra.
- Una herida o mancha nueva que no termina de curar en unas semanas.
- Una quemadura solar con ampollas extensas, fiebre o malestar general.
En tu próxima ducha, piensa que estás lavando casi cuatro kilos de órgano. Y si quieres seguir con los récords de tu cuerpo, el siguiente es el hígado y su capacidad de regenerarse, o puedes leer por qué tu cuerpo brilla en la oscuridad.
Y sobre esa piel crecen millones de pelos, casi todos invisibles: descubre cuántos pelos tienes en el cuerpo.